POBLADO

Tras una corta ascensión por la montaña se accede al poblado de Andyel. A primera vista aparece el gran baobab que preside la explanada donde los hombres trabajan objetos de caña. Como en todos los poblados Bedik este lugar no es accesible por las mujeres nativas y desde allí se observan espléndidas vistas de la sabana. El poblado lo componen varias familias cada una de ellas especializada en algún oficio. Cada familia dispone de varias chozas de barro y paja, agrupadas entorno a pequeñas plazoletas para cocinar y trabajar. Las mujeres suelen llevar atravesada la nariz por una púa de puercoespín, según la tradición Bedik, y en las fiestas de la cosecha o de la iniciación, se visten con sus trajes tradicionales para bailar y cantar. Antiguos cazadores, han tenido que convertirse en agricultores con poco éxito. Los hombres trabajan los campos de algodón mientras las mujeres bajan la montaña en busca de agua....